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Guía rápida para acertar con las cortinas




5 de Junio de 2017

¿Tienes mucho o poco sol?

Si tienes poco, elige tejidos ligeros y claros. Si tienes mucha luz, opta por cortinas tupidas, visillos dobles o estores de screen. “También puedes forrar las cortinas o poner un foscurit”, un tejido de varias capas muy opaco, aconsejan desde Güell-Lamadrid.

 

Visillos a favor del paisaje

Muselinas, voiles y organzas integran las vistas en el interior de la casa gracias a su movimiento y su vaporosidad. “El visillo aporta luminosidad y ligereza, mientras que la cortina puede retener más luz, pero también da más carácter”, dicen en Pepe Peñalver.

 

Con estor y cortina

Ideal para grandes ventanales. El truco está en emplear un tejido ligero para los estores que garantice la luminosidad y uno más grueso en las cortinas para que al cerrar, regule la luz.

 

3 ideas para graduar la luz

  1. Orientación:  En ventanas que dan al norte, una orientación con menos horas de sol, utiliza cortinas con colores cálidos y claros (crudo, blanco, amarillo), que multiplican la luz y dan calidez.
  2. Intimidad: “Un visillo con cuerpo o una cortina ligera sin forrar dan intimidad sin perder luminosidad”, dicen en Gastón y Daniela. Los estores de screen también permiten la entrada de luz sin ser vistos.
  3. Luminosidad: Estudia la entrada y las horas de luz. Los estores gradúan la luz en horizontal, dejándola entrar de abajo a arriba. Las cortinas lo hacen en vertical, de derecha a izquierda o a la inversa.

 

Telas con un efecto decorativo

  1. Sedas salvajes:  Su acabado brillante logra un mundo de efectos y reflejos, ideal en ambientes románticos. Combínalas con una malla de algodón para ganar luz.
  2. Organzas: Como los tejidos de “velo de novia” (tules, gasas...), la transparencia de las organzas deja paso a la luz y la refleja con su brillo. Si se mezclan con algodón y lino tienen más caída.
  3. Linos gruesos: Ponen una nota natural. “Se llevan –afirman en Güell-Lamadrid– los linos lavados a la piedra, que tienen una caída espectacular y un aspecto confortable y algo vintage”.

 

Con terciopelo

Para dar más cuerpo y caída a una cortina, cósele una banda inferior de terciopelo (de unos 20cm), del mismo color de su tela o algo más oscuro.

 

¿Cortinas lisas o estampadas?

Los lisos potencian mejor la luz y son menos pesados visualmente. “Hoy se emplean más los tejidos lisos porque permiten jugar con las texturas y también porque cansan menos”, comentan desde Gancedo. Si eliges estampados, mejor de motivos pequeños y a juego con la pared.

 

Sistemas invisibles para colgar

Una forma de aligerar la ventana es apostar por telas sencillas y sistemas de colgado sutiles. Los tensores de acero –cables de los que se cuelgan las cortinas con ganchos o pinzas– son un buen sistema. Eso sí, resérvalos para visillos que no pesen (máximo 2 kg) y ambientes informales.

 

Lo más fácil para el día a día

Una ventana corredera admite cualquier tipo de cortina, pero para una practicable las más cómodas son las cortinas convencionales. Evita los estores: a no ser que tengas suficiente espacio entre la ventana y el techo para recogerlos arriba, te molestarán al abrir la ventana.

 

Estores: 3 looks, 3 efectos luminosos

  1. De lamas: Ideales en estancias actuales, permiten graduar la entrada de luz según el momento. Las hay de aluminio y de madera. Estas últimas son más cálidas.
  2. Personalizado: En estancias como la cocina o las habitaciones infantiles, atrévete a personalizar los estores con unas letras pintadas en un color contrastado. Aquí se ha usado rojo sobre un lino rústico.
  3. Romántico: Un tipo de tela ligera (muselina, gasa...) crea al levantarlo unas ondas decorativas que potencian el look romántico de una estancia.

 

Aliados de la luz

“Los tonos naturales, como beiges, grises y blancos, hacen ganar luminosidad y dan serenidad y elegancia”, dicen desde Alhambra.

 

No escatimes tela en los ventanales

La cortina que viste un gran ventanal no puede quedar corta ni escasa de anchura: al correrla, debe hacer pliegues y no quedar tensada o se verá pobre. Como norma, deja que apoye unos 8-10 cm sobre el suelo y su ancho debe medir como mínimo el doble (o el triple) que el ancho de la ventana.

 

Cortinas dobles, ¿dónde?

En estancias en las que necesites graduar la luz natural. Por ejemplo, en el dormitorio y en el salón, en los que a veces necesitas oscuridad para descansar o ver una película. Las mejores combinaciones son cortinas con visillos (la opción más clásica) y caídas con estores (más actual).

 

Recurre a un buen profesional

Como explican en Gastón y Daniela, la mayor dificultad al elegir las cortinas es “no ver el resultado final antes de confeccionarlas. Al no tratarse de un producto acabado, cuesta hacerse una idea global”. Un buen profesional puede hacer bocetos previos y simulaciones que te ayudarán a decidir y acertar.

 

Fuente: http://www.elmueble.com/ideas/decoterapia/guia-rapida-para-acertar-con-las-cortinas_16868



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